La poda del naranjo

Para conseguir unas buenas naranjas de Valencia es imprescindible realizar podas regulares. Es recomendable hacer podas ligeras anualmente, pero también pueden hacerse podas más intensas cada 2 años. En el caso del árbol de la foto,  no se le había realizado poda de mantenimiento en 3 años, ya que debía recuperarse de una fuerte helada.

Poda antes

Es importante distinguir los 2 tipos de podas básicas:

  • De formación: Se realiza durante los 3 primeros años del naranjo. Con este tipo de poda se persigue dar la forma adecuada al plantón antes de que entre en producción, a partir del 5º año. La técnica consta de dos fases. La primera consiste en un despunte del plantón en el primer año. La segunda parte se llevará a cabo el tercer año y en ella se dejaran únicamente 3 o 4 ramas que estén separadas y apunten en direcciones diferentes. Estos serán los futuros brazos del naranjo.

  • De mantenimiento: Se realiza durante los años productivos del naranjo. Consiste en una poda para eliminar el exceso de follaje y ramaje. Con ello evitamos la perdida de la forma del árbol y permitimos que entren el aire y el sol. El fin último es sobre todo generar frutos de calidad, bien distribuidos y libres de plagas. Es el tipo de poda más frecuente y del que hablaremos hoy.

La época ideal para la poda de mantenimiento es el principio de la primavera, cuando el riesgo de heladas desaparece. Nosotros hemos optado por podar a mitad de mayo, al finalizar la cosecha de naranjas lane late.

Eso si, antes de meternos en faena es imprescindible hacer un repaso al material necesario para trabajar de forma eficiente y segura.

Como herramientas, usaremos unas tijeras y un serrucho de podar, ambos bien afilados y con sus respectivas fundas, para preservar el filo y evitar accidentes.

afilando tijera

Si durante la poda las herramientas pierden capacidad de corte, conviene dedicar unos minutos limpiarlas, afilarlas y lubricarlas. Ahorrarás tiempo y esfuerzo.

En cuanto a la seguridad son imprescindibles unos buenos guantes de cuero y sobre todo unas gafas grandes y claras, para evitar dañarse los ojos con las ramas. Unas gafas de plástico para ciclismo resultan ideales y muy económicas.

Para realizar una buena poda de mantenimiento, debemos seguir los siguientes pasos:

  • Entramos en el interior del árbol y eliminamos todas las ramas que se cruzan hacia dentro, ya que van enmarañándolo.

  • Eliminamos casi todas las ramas bordes (chupones) y hojas que crecen sobre la cruz del árbol. Si la copa no está muy densa, podemos dejar alguna, para sombrear el interior del árbol y evitar que se queme.

  • También se retiran las ramas secas, rotas o deterioradas.

  • A partir de ahí podemos salir fuera del árbol, mirar de forma general y podar algunas ramas en las zonas más densas. Como este concepto es muy relativo, ahí va el truco que me enseñó mi abuelo: El naranjo esta bien podado cuando puedas ver a una persona al otro lado del árbol, pero no puedas reconocerla. Sencillo, ¿no?.

    Poda despues

    Y este es el resultado tras podar el naranjo de la primera foto. Comprobareis que queda mucho más claro y aireado, pudiéndose ver vagamente a través de su follaje.

    Como veis no es tan difícil, así que si tenéis un naranjo, ya sea en la huerta o en el jardín, no lo privéis de su “corte de pelo” anual. Os lo agradecerá 😉

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